Bolita de Jaspe rojo con anillo para nariz

Bolita de Jaspe rojo con anillo para nariz

Santa Hildegarda dice:
“El que sienta elevarse tempestades de humores en su cuerpo, en un costado, en los riñones o en otra parte de su cuerpo, que se ponga un jaspe sobre ese lugar y lo apriete con fuerza hasta que se caliente y la buena virtud del jaspe calmará y curará esos humores irregularmente fríos y falsamente calientes” (PL)

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HJAMI026

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Dice Santa Hildegarda en su libro “Pysica”:
“Y quien tenga muy tapada la nariz ponga el jaspe cerca de la boca y expire sobre él su aliento cálido para que se caliente y se humedezca; póngalo así en el orificio nasal y comprima la nariz con la mano para que su calor entre en la cabeza. Los humores de la cabeza se disolverán muy rápida y suavemente, y mejorará.”
"Quien esté sordo ponga un jaspe delante de su boca y sople en él su aliento cálido para que el jaspe se ponga caliente y húmedo; póngaselo enseguida en la oreja con una telita fina encima de la piedra, cerrando así el oído, hasta que el calor de la piedra pase al oído. Y de la misma forma que esta piedra crece del verdor del aire, así también disuelve varias enfermedades de los humores, y recuperará así su audición.”

Indicaciones (Dr. Strehlow):
En su libro “Der Hildegard Kompass”:
"Se recomienda como remedio universal para el corazón y contra dolores de todas clases, como “marcapasos” natural, perturbaciones del ritmo cardíaco debidas al estrés, taquicardias y dolores cardíacos agudos de origen reumático, lumbago, isquialgia, dolores nerviosos, dolor del trigémino, o de cabeza, insensibilidad de un solo lado, dolores de gota; para reforzar el intelecto y la concentración."

Modo de uso (Dr. Strehlow):
Otro remedio probado para la sordera es la aplicación de una piedra de jaspe rojo. El jaspe se corta y pule en forma de aceituna o de judía y se ata a una pequeña cadena para que se adapte al canal auditivo. Asimismo se puede usar un jaspe en forma de cono que sólo pueda penetrar en el oído parcialmente y no pueda ir más hacia dentro. 

Santa Hildegarda describe así el procedimiento:

“Si son personas sordas de un oído, deben respirar sobre un jaspe hasta que se caliente y humedezca con el aliento. Luego la piedra se ha de colocar inmediatamente dentro de la oreja, cerca del canal del oído con un algodón, para que el calor de la piedra se transfiera al oído. Lo mismo que el aire variable hace crecer esa piedra, esta disuelve igualmente las diferentes enfermedades de los humores. De este modo, la persona recuperará el oído”. (PL)

“La oliva de jaspe ha demostrado ser muy eficaz especialmente en casos de dureza de oído después de un catarro o de otitis serosas. La sordera por traumatismo como en los músicos de orquesta o en los clientes de las discotecas (a veces incluso con traumatismo timpánico) no puede ser curada por la oliva de jaspe.”

“Cuando la mucosidad es muy espesa, tómese un jaspe y eche sobre él el aliento hasta que se humedezca y entibie por el hálito caliente. Colóquese el jaspe en los orificios de la nariz (20 minutos), sosteniéndola con la mano para que el calor de la piedra ascienda hasta la cabeza. La flema se disolverá mucho más fácilmente y la persona se pondrá bien”. (PL)

Ficha técnica

  • Contenido - bolita de 8mm

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